No hay duda, que en la antigüedad, estas regiones teníanse por dominios del Diablo, y lo indica más, el lema puesto en los mapas de fines de siglo XVII y aún a principios del siglo XIX. Si algunos de los lectores diera con uno de estos mapas, vería no sin sorpresa, como ostentan desde esta región hasta los confines de la Patagonia impresa esta inscripción: “TIERRAS DEL DIABLO”. ¿A qué se debe tal denominación? ¿Sería acaso por su aspecto desolado o tal vez por ser un territorio sin explorar?


“Vosotros los habitantes de esta comarca, por bien sabido teméis, que existe como o quien diga a la mano ahí, un paraje en estas serranías conocido por la “puerta del Diablo”. No indica esto que por allí se entraba a las tierras conocidas con este nombre?

Como se ve, todo concuerda para afirmar esa creencia.

En aquellos tiempos estas tierras eran de lo más desoladas que se puede imaginar. Los campos yernos, sin arboledas, solitarios, llenos de pajonales, con pastos recios y hasta algunos venenosos, donde las pobres florecillas que se atrevían a germinar, veíanse ahogadas entre la abrupta fronda de aquél terreno tan pródigo. Y en verdad, que motivo había en aquellos tiempos, o tal vez, tal creencia, tal cual lo dice la leyenda,…” que andaba por ahí como por su casa….” (si le interesa la leyenda del mordisco del diablo comunicarse con : Email: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesitas activar JavaScript para poder verla

El paisaje a cambiado…, ahora todo tiene una belleza sin igual, pocas veces vista…, pero por todo lo que significa una competencia de aventura por lugares desconocidos, agrestes, con cierta dificultad y sobre todo muy exigente…y sabiendo que es probable que te esté mirando… ¿te animarías a desafiar a las tierras del Diablo?